Consumo de energía

El impacto ambiental del ser humano es enorme debido a su gran capacidad de modificar y alterar el entorno y consumir sus recursos.

Así, demandamos cada vez más energía, que se obtiene en su mayoría de fuentes no renovables limitadas (en España, la media es del 80%). Su producción constituye una de las principales causas de alteración de nuestro Medio Ambiente y supone un porcentaje importante de las emisiones de CO2 que intervienen en el cambio climático. El ahorro de energía es posible y tarea de todos.

Tú puedes

1. Instalar en tu casa tecnologías renovables, como las placas solares, para calentar el agua o tener calefacción. España es uno de los países con mayor cantidad de horas de sol, por lo que la energía solar está en plena expansión.

Iluminación

2. Sustituir las bombillas incandescentes que sólo transforman en iluminación el 5% de la energía que consumen (el resto se pierde en forma de calor). En su lugar, utiliza bombillas de bajo consumo que tienen una vida hasta 8 veces superior y consumen un 75% de energía menos. No tires estas bombillas a la basura ya que deben ser recogidas en un punto limpio.

3. Iluminar tu casa por zonas en lugar de toda la casa de una vez, lo que además logra un ambiente más acogedor y ahorra dinero.

4. Instalar temporizadores y detectores de presencia que encienden la luces de cada zona sólo cuando es necesario.

5. Si quieres, puedes contratar energía verde. La mayoría de las compañías que ofrecen energía eléctrica te dan la posibilidad de elegir que las fuentes de producción sean energías alternativas limpias, aunque es algo más cara.

Instalaciones

6. Regular la temperatura del aire acondicionado y la calefacción a 20-22oC en invierno y 24-25oC en verano. Por cada grado de temperatura que se baja la calefacción o se sube el aire, se puede llegar a ahorrar hasta un 7% de energía.

7. No exigir mucho frío al aire acondicionado en el momento de ponerlo en marcha. No refrescará más rápidamente, sólo gastará más energía.

8. Instalar aire acondicionado sólo donde y cuando sea necesario. Un ventilador ahorra un 98% de energía.

9. Reducir la entrada de sol con toldos y persianas.

10. Utilizar suelo radiante en lugar de radiadores para la calefacción. La temperatura a la que se ha de calentar el agua es menor.

11. Instalar calderas de baja temperatura y calderas de condensación: son más caras al comprarlas pero al tener un rendimiento superior a las estándar, pueden llegar a alcanzar ahorros de energía del 25%.

12. Sustituir sistemas independientes por calefacción central con regulación individual. El rendimiento de una caldera grande es mayor y por tanto su consumo de energía menor, el coste de una única instalación es inferior a la suma de las individuales para cada vivienda, y se accede a tarifas más económicas para los combustibles.

13. El mismo razonamiento es aplicable al caso del agua caliente sanitaria.

14. Intentar evitar los radiadores eléctricos. Son menos eficientes y resultan más caros en su uso.

15. Instalar termostatos y reguladores programables, ya que pueden ahorrar hasta un 13% de energía.

16. Quitar la calefacción o el aire acondicionado cuando salimos de casa.

17. Apagar la calefacción por la noche, ya que además de ahorrar energía ganarás en salud.

18. Purgar los radiadores ya que el aire impide una buena difusión del calor y se consume más energía.

19. Aislar los espacios. Las ventanas de doble cristal reducen a la mitad las fugas de energía; las pérdidas de calor pueden suponer un 25% del total del consumo doméstico.

Electrodomésticos

20. Comprar electrodomésticos eficientes, usando la etiqueta energética: los aparatos de clase A pueden llegar a consumir tres veces menos energía que los de clase C.

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21. Usar racionalmente el frigorífico: no meter alimentos calientes, dejando que primero se enfríen fuera y, del mismo modo, descongelar alimentos dentro de la nevera aprovechándolos como fuente adicional de frío.

22. No colocar el frigorífico cerca de fuentes de calor.

23. Comprar el frigorífico de dimensiones adecuadas a las necesidades reales del hogar.

24. Usar lavadoras, secadoras y lavavajillas sólo cuando están llenos.

25. Al poner la lavadora, usar el programa de lavado en frío. Gran parte de la energía que consumen las lavadoras es para calentar el agua.

26. Apagar los aparatos después de usarlos en casa y en la oficina. El modo stand by sigue consumiendo energía.

27. Activar el apagado automático en los ordenadores y/o colocar salvapantallas negros para reducir el consumo energético.

28. Desenchufar los cargadores si no están siendo utilizados (teléfonos, cámaras?); consumen energía aunque no estén conectados al aparato.

Guía práctica para un consumo responsable (Editada por Carrefour)

Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

Devolucion en Hipermercados

FINANCIACIÓN

Financiación

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Apps Carrefour
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