Re, Re, Re, (Re)

Reduce, Recicla, Reutiliza, Recupera.

Nuestra capacidad de aprovechamiento de la naturaleza, unido al modelo de consumo adoptado, nos traslada una serie de retos ambientales que, juntos, hemos de afrontar: uso sostenible de los recursos naturales, gestión adecuada de los residuos, reducción de la contaminación y freno del cambio climático, de la pérdida de biodiversidad y la deforestación.

Irremediablemente, nuestros hábitos cotidianos impactan de forma directa o indirecta en el planeta. Es responsabilidad de todos modificar, en la medida de nuestras posibilidades, algunos comportamientos en busca de un desarrollo sostenible que reduzca el impacto en nuestro entorno.

Tú puedes, por este orden:

1. Reducir el consumo es fundamental para que descienda la generación de residuos y se frene el agotamiento y sobreexplotación de los stocks y los yacimientos naturales. El ahorro energético y la apuesta por las energías renovables, la utilización del transporte público, el uso sostenible del agua y resto de recursos, la demanda de productos respetuosos con el Medio Ambiente y la opción de compras sin embalajes, ayudará a disminuir nuestro impacto en la naturaleza.

2. Reutilizar al máximo, evitando tirar algo cuando aún pueda ser útil y aprovechable. La creatividad e imaginación otorgan nuevas oportunidades y usos a los productos que desechamos de forma habitual. La reutilización implica la reducción del consumo de energía, los recursos naturales y la emisión de contaminantes en procesos de producción. Algunos envases y materiales pueden tener una segunda vida, con la misma finalidad y sin necesidad de una transformación. La utilización del papel usado y el empleo de bolsas reutilizables en lugar de las de un solo uso son algunos de los ejemplos a seguir. Prestar, regalar o vender los productos que ya no nos valen es otra opción, así como la reparación de aparatos en lugar de su eliminación.

3. Reciclar los diferentes materiales supone la incorporación de éstos de nuevo en los ciclos productivos, disminuyendo el consumo de energía y de recursos naturales. La separación en origen de la basura generada y el uso correcto de los contenedores específicos, hace posible la transformación de nuestros residuos para la fabricación de nuevos materiales o productos con la misma o diferente utilidad. Papel y cartón, vidrio, envases, aceite de cocina usado, pilas y baterías, bombillas, medicamentos caducados, electrodomésticos y un largo etcétera pueden encontrar una nueva vida en los contenedores apropiados.

4. Recuperar el valor de los residuos antes de los procesos de eliminación. La valorización es cualquier operación que permite que nuestros restos se conviertan en materias primas o energía, evitando que se usen otros materiales. La regeneración de disolventes y aceites, la recuperación de metales y otras materias inorgánicas, el uso como combustible o producción de energía, así como el compostaje, son formas de otorgar una utilidad y finalidad a nuestra basura.

En nuestro consumo, es recomendable procurar un uso justo y apropiado de los recursos disponibles para satisfacer nuestras necesidades y mejorar la calidad de vida sin condicionar el futuro del planeta y el modo de vida de las generaciones venideras.

Descargas

Guía práctica para un consumo responsable (Editada por Carrefour)

Guía práctica para un reciclaje responsable (Editada por Carrefour)

Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

Devolucion en Hipermercados

FINANCIACIÓN

Financiación

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