'Hoverboard', el último grito en movilidad urbana

Un nuevo medio de transporte, a medias accesorio deportivo, ha aparecido en nuestras calles, ocupando los primeros puestos en las listas de regalos anhelados por niños y adultos. Se trata del ‘hoverboard o del ‘scooter’ eléctrico de dos ruedas, una especie de patinete con el que deslizarse por la ciudad de manera ágil y 100% limpia.

scooter

Qué es y cómo funciona el scootter

Un hoverboard es una plataforma con dos ruedas y dos espacios para poner los pies, que funciona con una batería recargable de litio. Gracias a ella, esta máquina puede desplazarse a una velocidad superior a los 10 kilómetros por hora. En su interior, una serie de sensores llamados giróscopos captan las variaciones en el peso de la persona que lo conduce, y mantienen el equilibrio. El movimiento se controla con los pies, presionando delante, detrás o hacia los lados, según hacia dónde se quiera desplazar. Aunque los originales no lo llevan, existen modelos dotados de manillar.

La tecnología que emplean para funcionar es la misma que se utilizan en las plataformas con manillar Segways, utilizadas en centros comerciales, como transporte turístico o por la Policía.

Manejar uno de estos scooters eléctricos de dos ruedas es mucho más sencillo de lo que parece. Basta con echar el cuerpo hacia delante para avanzar, echarlo hacia atrás para frenar y para ir marcha atrás, y cambiar el peso de una pierna a otra para girar.

Características

agujetas

Las especificaciones varían según el modelo, pero el peso máximo con el que funcionan generalmente suele ser de 120 kilos. Alcanzan una velocidad de entre 12 y 18 km/h. Con la batería completamente cargada, pueden recorrer una distancia de entre 15 y 45 km, según la persona y el tipo de terreno. Lo habitual es que el tiempo de recarga sea de entre una y dos horas, pero los modelos con mayor autonomía pueden necesitar hasta seis.

La velocidad que puede alcanzar el scooter y la autonomía que ofrece son aspectos esenciales a la hora de decantarse por un modelo u otro. Procura que no corra demasiado si es para un niño, y que la batería dure lo máximo posible y no tarde mucho en cargarse de nuevo.

El peso de tu ‘hoverboard’ también es importante, porque no todo el tiempo irás subido sobre él, sino que tendrás que cargarlo. Si pesa más de 12-15 kilos, busca uno que incluya una bolsa para transportarlo.


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Calidad y seguridad

Antes de lanzarte a comprar uno de ellos, sobre todo si es para un niño, hay una serie de aspectos en los que es fundamental fijarse bien. No son juguetes, sino medios de transporte, por lo que su precio no es económico. Se pueden encontrar modelos de imitación, fabricados en Asia, que prometen la misma calidad por la mitad de dinero, pero no cumplen los estándares de calidad ni de seguridad que imponen la Unión Europea y otros organismos internacionales. De hecho, pueden resultar peligrosos o deteriorarse muy rápidamente.

Algunos países prohíben usarlos en las aceras al estar clasificados como vehículos motorizados.

Por muy divertidos que resulten, estos aparatos no son juguetes y, por tanto, no pueden ser usados por niños pequeños ni por personas muy voluminosas. Cada fabricante señala claramente cuáles son las limitaciones de su ‘hoverboard’ en cuanto a edad y peso: respétalas.


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Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

CONDICIONES DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

Condiciones Devolucion en Hipermercados

FINANCIACIÓN

Financiación

APPS CARREFOUR

'Apps Carrefour'
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