Unidos para celebrar el `Año Internacional de la Energía´

Objetivos a largo plazo, actuaciones diarias

Bienvenido 2012.
El instante que marca el fin de un año y el comienzo del siguiente viene ineludiblemente acompañado por el planteamiento de nuevos y grandes propósitos que, en otros momentos, quizá no nos sintiéramos capaces de afrontar. Del mismo modo, no es de extrañar que las miras de la Asamblea General de Naciones Unidas se vuelvan también más ambiciosas y se carguen de renovadas intenciones.

La declaración de los`Años Internacionales´por esta institución no es mero capricho, sino que significa una llamada de atención a gobiernos, organizaciones y ciudadanía en general, frente a las diferentes problemáticas de interés mundial. Un acto que pretende estimular la implicación y la cooperación de todos y cada uno de estos agentes ante retos que requieren un esfuerzo nada despreciable.

La historia de esta iniciativa es larga y se remonta a los años cincuenta y, desde entoces, grandes hitos han marcado los esfuerzos de todos. Así, recordaremos el 2006 por la lucha contra la desertificación; el 2008 aparecerá vinculado a la protección del planeta Tierra; nuestros esfuerzos se unieron en 2010 para frenar la pérdida de biodiversidad y, ahora, recién despedimos el 2011 reivindicando los bosques para las personas. 2012, es tiempo para pensar en energía.

El ‘Año Internacional de la Energía’ buscará concienciar al mundo sobre la importancia de las energías renovables y la eficiencia energética, y ofrecerá una valiosa oportunidad para establecer un compromiso en la lucha contra el cambio climático.

Energía, motor de nuestro día a día
Es fácil entender lo indispensable que resulta la energía en nuestra vida y rutinas diarias, sin embargo, no somos tan conscientes del incalculable valor de los recursos naturales necesarios para hacer frente a esta dependencia y de la desigualdad en su disfrute.

Naciones Unidas revela datos sorprendentes que animan a la reflexión. En el mundo, todavía existen 3.000 millones de personas que dependen de la leña, el carbón vegetal u otras formas de biomasa tradicional para cocinar y como fuente de calefacción, mientras que otros 1.500 millones carecen de electricidad.

Además, su producción constituye una de las principales causas de alteración de nuestro Medio Ambiente y supone un porcentaje importante de las emisiones de CO2 que intervienen en el cambio climático.

Entidades públicas más cercanas como el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ponen el énfasis en el papel de las familias, recordando que los ciudadanos somos responsables del 30% del consumo total de la energía de nuestro país. Este instituto también destaca nuestra dependencia energética de fuentes de origen fósil (no renovables), fundamentalmente del carbón y del petróleo, del que además es necesario importar el 99%.

Frente a estas fuentes consideradas como convencionales, se sitúan las energías renovables, que proceden de recursos inagotables e implican un impacto claramente menor. Su carácter local contribuye a disminuir la dependencia para el abastecimiento, diversificando el origen y favoreciendo el desarrollo tecnológico regional.

El porcentaje actual de renovables en la energía final (la empleada en los puntos de consumo, incluyendo ya las pérdidas por transformación y transporte) es tan sólo de un 5,6%.

Pautas internacionales y planes nacionales
Con motivo de la declaración de 2012 como Año Internacional de la Energía, las Naciones Unidas han creado un grupo de coordinación de 20 organismos que está trabajando en la iniciativa mundial ‘Energía sostenible para todos’ que marca tres objetivos para alcanzar en el año 2030:

1. Garantizar el acceso universal a servicios energéticos modernos.
2. Reducir la intensidad energética mundial en un 40%.
3. Incrementar el uso de la energía renovable a nivel mundial hasta el 30%.

Este conjunto de objetivos, porcentajes y plazos límite vienen trazados por la comunidad internacional y apremian a nuestros gobiernos, dirigentes e instituciones a adoptar medidas que garanticen la consecución de las metas marcadas. En la misma dirección, hace ya un lustro que la Unión Europea aprobó un paquete de medidas sobre cambio climático y energía destinado a cumplir con el conocido compromiso ‘20/20/20’, que establecía otros 3 objetivos a alcanzar en el año 2020:

1. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% (respecto a 1990).
2. Ahorrar el 20% de la energía mediante una mayor eficiencia.
3. Elevar la contribución de las energías renovables al 20% del consumo total.

Numerosos han sido los planes promovidos por el gobierno español para impulsar este ahorro de recursos naturales: el Plan MOVELE para fomentar el vehículo eléctrico, el Plan de Energías Renovables 2011-2020 y el Plan de Acción de Ahorro y Eficiencia Energética 2011-2020, entre otros. Un conjunto de propuestas adaptadas a nuestra realidad nacional, que aglutinan mecanismos de actuación destinados a múltiples sectores y, en definitiva, al ciudadano particular.

Comprometidos con el ahorro energético
La apuesta por las renovables no sólo es responsabilidad de gobiernos e instituciones públicas, y así queda patente mediante el compromiso de gran parte de la sociedad y los hechos de entidades privadas que caminan con paso firme hacia la sostenibilidad.

En este sentido, Carrefour ha expresado en numerosas ocasiones su compromiso por el desarrollo sostenible a través de múltiples acciones. El reconocimiento de organizaciones como Ecología y Desarrollo (ECODES) en su proyecto ‘Piensa en Clima’, como primera empresa en el sector de la distribución de alimentación que actúa contra el cambio climático, refuerza esta convicción.

Su inversión en energía solar es patente desde 2004, momento en el que implantaron cubiertas solares en ocho hipermercados. Superficie que ha crecido en el tiempo gracias a nuevas cubiertas y una plataforma donde está instalado Carrefour que cuenta con más de 11.000 paneles, la más grande de Europa en su momento de ejecución.

El ahorro energético está inherente en sus procedimientos internos, muestra de ello es el proyecto iniciado en 2007 de ‘edificios eco-sostenibles’, cuyo objetivo es optimizar la eficacia en sus centros, mediante mecanismos automatizados y la aplicación de nuevas tecnologías en refrigeración, climatización e iluminación.

El hito que supuso la supresión de bolsas de un solo uso de la línea de cajas en 2009 hoy se sigue traduciendo en ahorro energético y disminución en las emisiones de CO2, así como el apoyo a economías regionales priorizando el abastecimiento local para su marca propia, minimizando el impacto por transporte de dichos productos.

Carrefour se adelantó a la normativa en la eliminación de bolsas y hoy nuevamente se fija un objetivo más estricto respecto a la legislación europea vigente: su compromiso en la lucha del cambio climático persigue la reducción de un 30% del consumo de energía/m2 de superficie de venta hasta el 2020 (en lugar del 20% finalmente aprobado en Europa).

2012, requiere nuestra energía
Ante los retos planetarios y los objetivos marcados desde organismos europeos, puede ocurrir que el ciudadano de a pie no termine de sentir que sus hábitos pueden también contribuir a alcanzar metas tan ambiciosas. Por el contrario, sí cargamos de responsabilidades y demandamos actuaciones a gobernantes, instituciones y empresas privadas.

El Año Internacional de la Energía invita a que cada uno se convierta en motor de cambios en su entorno, que los pequeños gestos se sumen al esfuerzo de los que ya están actuando a favor del Medio Ambiente. El ahorro de energía es posible y tarea de todos.

Extensa es la literatura y las fuentes que marcan patrones y proponen recomendaciones dirigidas al ahorro y la modificación de nuestras rutinas, como la guía que periódicamente edita el IDAE y que aglutina los mecanismos para el consumo eficiente y responsable. La elección de electrodomésticos con etiquetado energético de la clase más eficiente, sustitución de bombillas incandescentes por lámparas de bajo consumo, adquisición de equipos con sistemas de ahorro de energía ‘Energy Star’, instalación de doble acristalamiento, uso de transporte público o conducción eficiente, son algunas de sus recomendaciones.

Las pautas están disponibles, ahora sólo es necesario que convirtamos la teoría en práctica y uniendo esfuerzos consigamos que la energía sea para todos.

Galería fotográfica

  • Fuentes de energía renovablesFuentes de energía renovables
  • Cerramiento de cámarasCerramiento de cámaras
  • Apoyo a proveedores localesApoyo a proveedores locales
  • Iluminación bajo consumoIluminación bajo consumo
  • Bolsas reutilizablesBolsas reutilizables

Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

Devolucion en Hipermercados

FINANCIACIÓN

Financiación

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Apps Carrefour
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