Más que naturaleza

La clausura del V Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), en la isla coreana de Jeju, nos abre una puerta a la esperanza de la preservación de la diversidad biológica, mediante la aprobación de numerosos acuerdos.

El término biodiversidad, cuyo concepto es utilizado con cierta ligereza y su abuso puede llevar al menosprecio de su valioso significado, alberga todas las formas que adopta la vida: desde minúsculos genes hasta completos ecosistemas, siendo su uso más común el que se refiere a las sorprendentes especies que poblamos la Tierra. Esta riqueza vital para el planeta es, además, imprescindible para la supervivencia y el bienestar humano.

Gracias a la naturaleza nuestras vidas han disfrutado de irremplazables productos y servicios en distintos ámbitos, desde la alimentación hasta la industria farmacéutica y, en general, en infinidad de procesos de producción que requieren materias primas. No sólo es importante como proveedora de bienes de consumo, su papel en el mantenimiento de ciclos vitales como el suministro de oxígeno y la fijación de carbono es clave. No debemos olvidar tampoco que presta servicios imprescindibles como la purificación de las aguas o la polinización de las plantas.

La vulnerabilidad del planeta
Ahora que sabemos más acerca de nuestra dependencia y vínculo con el Medio Ambiente, también se hace más patente que nuestra huella es creciente, debilitando con ello la capacidad del planeta para reaccionar ante los cambios. Gracias al conocimiento de la vulnerabilidad de la Tierra, hoy comprendemos lo apremiante que es abordar una serie de desafíos que condicionan la conservación de la biodiversidad como: mitigación y adaptación al cambio climático, manejo de ecosistemas y aprovechamiento de recursos naturales, control de la contaminación y gestión de los residuos, preservación de hábitats, eliminación de especies exóticas, el logro de una economía mundial verde y una larga lista de retos que nacen de un modelo de consumo inadecuado y del acelerado crecimiento de la humanidad.

¿La sexta extinción?
Estamos perdiendo biodiversidad a un ritmo sin precedentes, tanto es así que los científicos ya hablan de la sexta extinción masiva después de la desaparición de los dinosaurios. Según datos de la UICN cada año se extinguen en el planeta entre 10.000 y 50.000 especies. Esta organización es la responsable de elaborar la rigurosa 'Lista Roja de Especies Amenazadas'con nueve categorías según el riesgo de desaparición de una especie a nivel mundial. A una escala inferior y en el marco de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, España elabora el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas con las categorías: en peligro de extinción y vulnerable.

Especies como el oso pardo, el lince ibérico, el águila imperial, el urogallo cantábrico o el atún rojo han alcanzado el "estrellato"por su crítico estado, otras, aún estando en condiciones similares, pasan más desapercibidas. El desmán ibérico es un claro ejemplo, un mamífero pequeño semiacuático con un hocico en forma de trompeta; el ferreret es un anfibio endémico balear, un sapo diminuto; el esturión es un pez conocido por sus huevas (el caviar) pero no por estar al borde de la extinción; el lagarto gigante de El Hierro es un reptil que ha visto diezmadas sus poblaciones por la presencia de gatos asilvestrados y la cerceta pardilla es un ave acuática que no destaca por su plumaje pero sí por la disminución de parejas debido a la alteración de sus humedales. Si algunas especies de fauna quedan en el olvido, la flora amenazada pasa aún más inadvertida, de las 8.000 plantas vasculares que hay en España, más de 1.200 necesitan medidas de protección.

Convenios para la biodiversidad
El camino de la conservación ya está iniciado, una trayectoria marcada por hitos alentadores y una pluralidad de convenios internacionales centrados en aspectos concretos: RAMSAR en 1971 (uso racional de los humedales), CITES en 1975 (regulación del comercio internacional de especies), de Berna en 1979 (preservación de la vida silvestre mediante la cooperación), de Bonn en 1983 (protección de las especies migratorias) y el Convenio de Diversidad Biológica en 1992 (conservación y utilización sostenible de la biodiversidad y la participación equitativa en los beneficios). Lejos de parecer sólo un amasijo de siglas, acrónimos y nombres de ciudades, estos tratados intergubernamentales han sido el origen de la normativa que actualmente regula y limita aquellas acciones que atentan contra nuestro entorno.

Naturaleza +
Ayer volvimos a hacer historia en la trayectoria de la conservación, septiembre de 2012, V Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, un encuentro donde se han dado cita líderes de los gobiernos, ONGs, el sector público y privado, agencias de las Naciones Unidas y organizaciones sociales. Con el lema'Naturaleza +'ha surgido un diálogo intercultural del que han nacido decisiones respecto al clima, la alimentación, la gobernanza y las personas, el desarrollo y la biodiversidad.
Según el Comité Español de la UICN el congreso ha sido un éxito y las inquietudes en materia de conservación han contado con el respaldo internacional. El fruto de la reunión se ha traducido en la propuesta de mociones en relación a la protección de especies amenazadas y ecosistemas, la cooperación entre naciones, la participación de comunidades locales y pueblos indígenas, la seguridad alimentaria y la implementación de economías verdes.
El reto lanzado ahora es implementar las propuestas aprobadas y será labor de la UICN realizar un cercano seguimiento.

Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

Devolucion en Hipermercados

FINANCIACIÓN

Financiación

APPS CARREFOUR

Apps Carrefour
Top