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Mascotas a bordo, transportín obligatorio

Por la seguridad de tu mascota y por la tuya propia es recomendable que viaje siempre en transportín. Si logras hacer de este espacio un lugar confortable y acogedor, el animal estará encantado de viajar contigo y acompañarte a cualquier destino.

¿Qué debo tener en cuenta a la hora de elegir?

Una de las principales características que debes tener en cuenta para escoger el transportín más idóneo para tu mascota es el tamaño. Debe ajustarse a las proporciones del animal. Para ello, no estaría de más que medieras y pesaras a tu mascota antes de ir a comprar el transportín. El tamaño adecuado es el que permita que el animal entre perfectamente, sin encogerse, y que pueda ponerse de pie y viajar cómodamente. También es importante que no sobre espacio en exceso para evitar inestabilidad y posibles movimientos bruscos en el interior cuando viajes en coche.

Actualmente existen transportines preparados para todo tipo de mascotas, como conejos o cobayas. Son de menor tamaño y generalmente rígidos para evitar ser roídos.

¿Transportín rígido o blando?

Los rígidos son más resistentes y suelen ofrecer una mayor ventilación. Son más adecuados para realizar trayectos largos en coche o tren. En contraposición, ocupan mayor espacio en casa, suelen pesar más y pueden ser menos confortables para el animal. Los blandos o mullidos son más adecuados para viajes cortos como una visita al veterinario. También suelen durar menos, pero a cambio pueden resultar más cómodos para nuestra mascota, suelen ser más ligeros y ocupan menor espacio en casa.

También existen los llamados bolsos transportín. Tienen los mismos pros y contras que los blandos. Son utilizados para el transporte de mascotas de pequeño tamaño.

El paseo habitual de tu perro, que necesita caminar, correr, oler y jugar en tierra firme, nunca puedes sustituirlo por una vuelta en transportín.

Medidas

elegir transportín

Viajar con tus mascotas en el coche sin ningún tipo de sujeción es muy peligroso, ya que en caso de accidente el animal saldría disparado contra el reposacabezas del conductor. Existen arneses que se enganchan al cinturón de seguridad, pero lo mejor es que tu mascota viaje en transportín. Si es pequeño, en el suelo del vehículo tras uno de los asientos. En este caso, si hay una colisión, los rígidos aguantan bien el impacto y apenas se deforman. Igualmente, puedes colocarlo en el maletero, sobre todo cuando sea de gran tamaño: en posicion transversal a la dirección de la marcha y con algún sistema de sujeción que evite que se mueva. Lo ideal es que combines la rejilla que separa el maletero del resto del vehículo con el uso del transportín sujeto en el maletero.

Debes asegurarte de que el transportín tenga la ventilación adecuada. Los rígidos suelen tener la puerta de rejilla y agujeros de ventilación lateral. Si escoges un transportín blando, tendrás que revisarlo bien y asegurarte de que ofrezca suficiente ventilación.

En trayectos largos debes hacer paradas para comprobar el estado del animal y que pueda salir del transportín para dar algún paseo.

Recursos para hacer del transportín un lugar agradable

Los blandos son confortables, aunque nunca está de más que metas una mantita que le haga el viaje más agradable. Los rígidos, al contrario, son duros y por ello es necesario acolcharlo de alguna forma (manta, colchón…). También puedes introducir juguetes y otros objetos para que se sienta más tranquilo con olores familiares.

Es bueno que se acostumbre al transportín y a los viajes en coche poco a poco y que lo asocie con algo positivo. No es algo que se consiga de manera inmediata y debes tener paciencia. Puedes empezar por poner el transportín abierto en casa a su alcance y que entre y salga jugando o poner comida apetitosa en su interior. Cuando el animal asocie el transportín con algo bueno, puedes probar a cerrarlo e ir viendo sus reacciones. En el coche, puedes empezar dejando el transportín un rato sin arrancar. El siguiente paso sería poner el coche en marcha sin viajar para habituarle al ruido del motor. Una vez conseguido este paso sin estrés, empieza a hacer viajes cortos para ir aumentando el tiempo.

Nunca debes castigarle u obligarle, ya que asociará el transportín con algo malo. Lo mejor es emplear siempre el refuerzo positivo.

Si habitúas a tu mascota al uso del transportín desde pequeño, evitarás futuros problemas como el rechazo a entrar.


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Ventajas

RECOGIDA EN HIPERMERCADOS

CONDICIONES DEVOLUCIÓN EN HIPERMERCADOS

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FINANCIACIÓN

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